Muy poquito tiempo después de la gran noticia y dejando atrás algún que otro susto, llegaba el día del padre.
Les cuento que hasta ese día, nunca me había tomado a mucho pecho el día del padre. Por ese tiempo, sólo al abuelo Omar y al tío Marcelo los felicitaban en la familia, ya que hacía casi 2 años que el abuelo Eduardo, que era mi papá, ya no estaba.
Perdonen chicos que les haga un paréntesis tan personal acá.
Les quiero contar que mi papá, que no llegó nunca a ser su abuelo, se hubiera puesto tan rojo de emoción y con los ojos chinitos y llenos de lagrimas chiquitas, hubiese apretado los dientes en una sonrisa imborrable sólo con saber que ustedes estaban en camino. Los hubiese querido mucho más allá de lo que sabía demostrar y sus nombres habrían sido las palabras que más hubiera nombrado hasta que ya no dijera más ninguna. Les cuento todo esto porque yo a veces lo extraño y me hubiese gustado tanto que compartiera conmigo ser papá, que hasta me parece injusto que nunca puedan conocerse.
Cierro paréntesis! Secamos lágrimas. Volvemos a la historia!
Ese día chicos yo estaba muy emocionado, era 16 de junio y como ustedes ya habrán adivinado, los días del padre siempre caen en domingo. Después de algunos sustos, no podía creer que yo estaba en camino de ser papá. El papá de ustedes dos!
Temprano salimos, mamá y yo, hacia Cañada Rosquín, donde viven los abuelos, los tíos y los primos.
El día era lluvioso y frío pero tenía 2 condimentos especiales. Uno ya se los conté. Era mi primer día del padre, al menos en potencia. El 2do, era que Ñubel jugaba contra Atlético Rafaela y, si se daban algunos resultados, podía salir campeón. La emoción de mezclar ambas cosas me nublaba la vista, aunque mamá me decía que tenía que estar feliz sólo por ustedes. Yo soñaba con contarles algún día que, cuando estaban en la panza de mamá, Ñubel se colgaba una estrella más del escudo.
Ñubel ganó 3 a 0 pero no salió campeón ese día. Igual para mi, la felicidad era completa. Yo los quería abrazar, soñaba con ver un partido con ustedes dos con camisetitas rojinegras y la vida me decía: esperá unos meses!.
A los 3 días y por razones que les contaré después, Ñubel salió campeón. Yo sólo quería hacer una cosa, la llamé a mamá que trabajaba para consultarle y me dijo que sí. No le habíamos contado a nadie todavía que íbamos a ser papás, pero les quería dejar una señal de que lo festejamos juntos, y escribí por primera vez sus nombres: Martino, Josefina, somos campeones!!!
lunes, 30 de septiembre de 2013
lunes, 23 de septiembre de 2013
La gran noticia.
Como les venía contando, mamá ya los tenía en la panza y ahora tenía que hacer reposo para que ustedes se agarren bien de la cunita.
Nosotros ya sabíamos que el resultado lo íbamos a tener el miércoles 5 de junio, porque mamá tenía que hacerse un análisis que le iba a decir si ustedes estaban ahí o no.
De todas formas, se imaginarán que estábamos tan ansiosos, porque los buscamos tanto y los deseamos tanto, que no podíamos esperar 15 días para saber si íbamos a ser papás!
El sábado 1ro de junio a la tarde, mamá y yo fuimos al Shopping. Mamá venía contándome que se quería hacer un test de embarazo rápido, pero yo no quería, porque al ser tan pronto, no era preciso, tenía miedo de que nos de negativo y no me quería amargar.
Cuestión que cuando salgo del baño del shopping, no encontraba a mamá por ningún lado. En ese momento, vine a dar con una de las imágenes más hermosas que recuerdo, por lo tierna y amorosa: En el medio de una multitud de cabezas dentro de la farmacia, mamá me miraba con esa sonrisa que me había enamorado 4 años antes en un boliche, saludándome. Ahí entendí todo. Es difícil de explicar ahora, pero todo me daba la sensación de que las cosas estaban marchando bien y la sonrisa de mamá me orientaba una vez más.
Llegamos a casa y nos comían los nervios!
Lo primero que hicimos fue preparar todo para hacer el test. En seguida el resultado fue evidente. No había posibilidad de equivocarse!!! Estábamos embarazados!!!
Chicos, les quiero contar que mamá y yo buscamos mucho llegar al embarazo. Luchamos, lloramos, soñamos, reímos, sufrimos. Todo para llegar a esas dos rayitas de un test de farmacia. Lloramos abrazados un rato largo, interminable.
Queríamos salir a gritar por la calle que estábamos embarazados, que íbamos a ser papás. Ahora la angustia y los nervios se hacían chiquitos. Estábamos felices y podíamos esperar al 5 de junio con la tranquilidad del que ya sabe que ganó. Nos callamos la noticia a la familia, porque todavía no era oficial. Pero no aguantábamos!!!
El miércoles a la mañana nos fuimos a hacer el análisis. Me acuerdo escuchar que la chica que le sacó sangre a mamá le dijo: si te dio positivo el EvaTest, quedate tranquila. Igual estábamos ansiosos.
Después de eso nos fuimos a desayunar a un bar en la esquina de la casa de la abuela Marta. No sé si hablábamos o soñábamos despiertos.
A eso de las 11 de la mañana me suena el teléfono. Yo trabajaba pero lo agarré y me fuí corriendo al patio de la agencia: era mamá.
No podía hablar de las lágrimas!!! "Me llamó Julio, mellizos me dijo, mellizos!!!" Yo me largué a llorar también. No podía creerlo! Yo sabía que estaban ahí los dos... pero ahora lo confirmaba.
La felicidad bajaba de su nube y nos abrazaba fuerte a los dos como nunca antes.
Como nunca, porque ahora somos 4. Y a partir de ahora, estaba confirmado.
Nosotros ya sabíamos que el resultado lo íbamos a tener el miércoles 5 de junio, porque mamá tenía que hacerse un análisis que le iba a decir si ustedes estaban ahí o no.
De todas formas, se imaginarán que estábamos tan ansiosos, porque los buscamos tanto y los deseamos tanto, que no podíamos esperar 15 días para saber si íbamos a ser papás!
El sábado 1ro de junio a la tarde, mamá y yo fuimos al Shopping. Mamá venía contándome que se quería hacer un test de embarazo rápido, pero yo no quería, porque al ser tan pronto, no era preciso, tenía miedo de que nos de negativo y no me quería amargar.
Cuestión que cuando salgo del baño del shopping, no encontraba a mamá por ningún lado. En ese momento, vine a dar con una de las imágenes más hermosas que recuerdo, por lo tierna y amorosa: En el medio de una multitud de cabezas dentro de la farmacia, mamá me miraba con esa sonrisa que me había enamorado 4 años antes en un boliche, saludándome. Ahí entendí todo. Es difícil de explicar ahora, pero todo me daba la sensación de que las cosas estaban marchando bien y la sonrisa de mamá me orientaba una vez más.
Llegamos a casa y nos comían los nervios!
Lo primero que hicimos fue preparar todo para hacer el test. En seguida el resultado fue evidente. No había posibilidad de equivocarse!!! Estábamos embarazados!!!
Chicos, les quiero contar que mamá y yo buscamos mucho llegar al embarazo. Luchamos, lloramos, soñamos, reímos, sufrimos. Todo para llegar a esas dos rayitas de un test de farmacia. Lloramos abrazados un rato largo, interminable.
Queríamos salir a gritar por la calle que estábamos embarazados, que íbamos a ser papás. Ahora la angustia y los nervios se hacían chiquitos. Estábamos felices y podíamos esperar al 5 de junio con la tranquilidad del que ya sabe que ganó. Nos callamos la noticia a la familia, porque todavía no era oficial. Pero no aguantábamos!!!
El miércoles a la mañana nos fuimos a hacer el análisis. Me acuerdo escuchar que la chica que le sacó sangre a mamá le dijo: si te dio positivo el EvaTest, quedate tranquila. Igual estábamos ansiosos.
Después de eso nos fuimos a desayunar a un bar en la esquina de la casa de la abuela Marta. No sé si hablábamos o soñábamos despiertos.
A eso de las 11 de la mañana me suena el teléfono. Yo trabajaba pero lo agarré y me fuí corriendo al patio de la agencia: era mamá.
No podía hablar de las lágrimas!!! "Me llamó Julio, mellizos me dijo, mellizos!!!" Yo me largué a llorar también. No podía creerlo! Yo sabía que estaban ahí los dos... pero ahora lo confirmaba.
La felicidad bajaba de su nube y nos abrazaba fuerte a los dos como nunca antes.
Como nunca, porque ahora somos 4. Y a partir de ahora, estaba confirmado.
miércoles, 18 de septiembre de 2013
Los primeros pasos como papás.
Como ustedes son nuevos en esto de la vida, los papás venimos a ser algo así como los guías en un paseo que les van ayudando en todo. Pero como nosotros también somos nuevos en esto de ser papás, y todos saben que los papás no tenemos mucha ayuda, nos fuimos encaminando juntos. Mamá me ayudó a mi, yo ayudé a mamá y juntos fuimos logrando que ustedes lleguen a nuestras vidas.
Les tengo que contar que los buscamos mucho. Y al principio ni siquiera sabíamos que iban a ser dos! A lo mejor no lo entiendan ahora, pero mamá y yo ya los amábamos desde antes de conocerlos.
Para empezar, les cuento que los bebés vienen al mundo en la panza de una mamá. Eso no cambia, al menos por ahora. Pero cómo llegan a la panza de mamá es lo que puede ser diferente.
En nuestro caso, tuvimos un poco de ayuda del Dr. Colabianchi. Él mezcló los "ingredientes" necesarios para hacer bebés: una parte de amor y una parte de ciencia y, cuando estuvo todo listo, los metió en la panza de mamá.
El 25 de mayo de 2013 fue sábado y nos levantamos entusiasmadísimos, porque a las 10 de la mañana teníamos turno para que ustedes dos, que ya habían empezado existir, empezaran a ocupar un lugar en nuestras vidas.
Todo fue súper rápido, Julio los acomodó en la cunita que mamá les había preparado en su panza y nos fuimos para casa.
Como señal de que todo iba bien, mamá tuvo el primer antojo: quería comer locro!
Así que por primera vez en nuestra vida, festejamos la revolución de mayo de a 4. Bueno, 5, porque como verán, siempre nos acompaña Blanca Cota. Y esa sensación inédita y hermosa de que estábamos en familia por primera vez.
Los días que vinieron después fueron tranquilos, con mamá en reposo para que ustedes se agarren bien de la cunita, y yo re nervioso por saber si estaban ahí! Pero les cuento un secreto, siempre supe que estaban los dos, y de noche me dormía con la mano en la panza de mamá pensando en ustedes, que ya se llamaban Martino y Josefina.
Les tengo que contar que los buscamos mucho. Y al principio ni siquiera sabíamos que iban a ser dos! A lo mejor no lo entiendan ahora, pero mamá y yo ya los amábamos desde antes de conocerlos.
Para empezar, les cuento que los bebés vienen al mundo en la panza de una mamá. Eso no cambia, al menos por ahora. Pero cómo llegan a la panza de mamá es lo que puede ser diferente.
En nuestro caso, tuvimos un poco de ayuda del Dr. Colabianchi. Él mezcló los "ingredientes" necesarios para hacer bebés: una parte de amor y una parte de ciencia y, cuando estuvo todo listo, los metió en la panza de mamá.
El 25 de mayo de 2013 fue sábado y nos levantamos entusiasmadísimos, porque a las 10 de la mañana teníamos turno para que ustedes dos, que ya habían empezado existir, empezaran a ocupar un lugar en nuestras vidas.
Todo fue súper rápido, Julio los acomodó en la cunita que mamá les había preparado en su panza y nos fuimos para casa.
Como señal de que todo iba bien, mamá tuvo el primer antojo: quería comer locro!
Así que por primera vez en nuestra vida, festejamos la revolución de mayo de a 4. Bueno, 5, porque como verán, siempre nos acompaña Blanca Cota. Y esa sensación inédita y hermosa de que estábamos en familia por primera vez.
Los días que vinieron después fueron tranquilos, con mamá en reposo para que ustedes se agarren bien de la cunita, y yo re nervioso por saber si estaban ahí! Pero les cuento un secreto, siempre supe que estaban los dos, y de noche me dormía con la mano en la panza de mamá pensando en ustedes, que ya se llamaban Martino y Josefina.
lunes, 16 de septiembre de 2013
Prólogo.
Este diario es escrito por yo, su papá, para contarles las aventuras que pasamos junto a su mamá para llegar al momento mágico, único y esperadísimo en el que ustedes dos salieron al mundo.
Queremos escribir esto, su mamá y yo, para que tengan un registro de su historia desde el principio, y para que sepan cuánto los amamos, aún antes de verles sus caritas, agarrarles sus manitos y escuchar sus voces.
Y también para nosotros, porque estamos estrenando nuestros primeros pasos como papás. Y es maravillosamente bello.
Ahora mismo, mamá está cursando la mitad de la semana 18 de su embarazo, por lo que se nos pasaron algunos capítulos de esta historia. Para ser sinceros, la mitad, y muy probablemente su mamá me reproche mucho no haber comenzado antes.
Así que voy a tratar de hacer memoria, y completar los días que nos anteceden desde que comenzó todo.
Hoy, día que comienzo este diario, es Lunes 16 de mayo de 2013, pero todo empezó hace algo más de 4 meses. El 20 de mayo de este año.
Queremos escribir esto, su mamá y yo, para que tengan un registro de su historia desde el principio, y para que sepan cuánto los amamos, aún antes de verles sus caritas, agarrarles sus manitos y escuchar sus voces.
Y también para nosotros, porque estamos estrenando nuestros primeros pasos como papás. Y es maravillosamente bello.
Ahora mismo, mamá está cursando la mitad de la semana 18 de su embarazo, por lo que se nos pasaron algunos capítulos de esta historia. Para ser sinceros, la mitad, y muy probablemente su mamá me reproche mucho no haber comenzado antes.
Así que voy a tratar de hacer memoria, y completar los días que nos anteceden desde que comenzó todo.
Hoy, día que comienzo este diario, es Lunes 16 de mayo de 2013, pero todo empezó hace algo más de 4 meses. El 20 de mayo de este año.
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