Como les venía contando, mamá ya los tenía en la panza y ahora tenía que hacer reposo para que ustedes se agarren bien de la cunita.
Nosotros ya sabíamos que el resultado lo íbamos a tener el miércoles 5 de junio, porque mamá tenía que hacerse un análisis que le iba a decir si ustedes estaban ahí o no.
De todas formas, se imaginarán que estábamos tan ansiosos, porque los buscamos tanto y los deseamos tanto, que no podíamos esperar 15 días para saber si íbamos a ser papás!
El sábado 1ro de junio a la tarde, mamá y yo fuimos al Shopping. Mamá venía contándome que se quería hacer un test de embarazo rápido, pero yo no quería, porque al ser tan pronto, no era preciso, tenía miedo de que nos de negativo y no me quería amargar.
Cuestión que cuando salgo del baño del shopping, no encontraba a mamá por ningún lado. En ese momento, vine a dar con una de las imágenes más hermosas que recuerdo, por lo tierna y amorosa: En el medio de una multitud de cabezas dentro de la farmacia, mamá me miraba con esa sonrisa que me había enamorado 4 años antes en un boliche, saludándome. Ahí entendí todo. Es difícil de explicar ahora, pero todo me daba la sensación de que las cosas estaban marchando bien y la sonrisa de mamá me orientaba una vez más.
Llegamos a casa y nos comían los nervios!
Lo primero que hicimos fue preparar todo para hacer el test. En seguida el resultado fue evidente. No había posibilidad de equivocarse!!! Estábamos embarazados!!!
Chicos, les quiero contar que mamá y yo buscamos mucho llegar al embarazo. Luchamos, lloramos, soñamos, reímos, sufrimos. Todo para llegar a esas dos rayitas de un test de farmacia. Lloramos abrazados un rato largo, interminable.
Queríamos salir a gritar por la calle que estábamos embarazados, que íbamos a ser papás. Ahora la angustia y los nervios se hacían chiquitos. Estábamos felices y podíamos esperar al 5 de junio con la tranquilidad del que ya sabe que ganó. Nos callamos la noticia a la familia, porque todavía no era oficial. Pero no aguantábamos!!!
El miércoles a la mañana nos fuimos a hacer el análisis. Me acuerdo escuchar que la chica que le sacó sangre a mamá le dijo: si te dio positivo el EvaTest, quedate tranquila. Igual estábamos ansiosos.
Después de eso nos fuimos a desayunar a un bar en la esquina de la casa de la abuela Marta. No sé si hablábamos o soñábamos despiertos.
A eso de las 11 de la mañana me suena el teléfono. Yo trabajaba pero lo agarré y me fuí corriendo al patio de la agencia: era mamá.
No podía hablar de las lágrimas!!! "Me llamó Julio, mellizos me dijo, mellizos!!!" Yo me largué a llorar también. No podía creerlo! Yo sabía que estaban ahí los dos... pero ahora lo confirmaba.
La felicidad bajaba de su nube y nos abrazaba fuerte a los dos como nunca antes.
Como nunca, porque ahora somos 4. Y a partir de ahora, estaba confirmado.


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